TROMBOSIS Y CÁNCER

TROMBOSIS Y CÁNCER

 

Hoy en la consulta he tenido varios pacientes con una misma complicación: la trombosis.

Lo cierto es que la trombosis es una complicación frecuente en los pacientes con cáncer. A pesar de ello creo que los oncólogos hablamos poco de esto con nuestros pacientes y se lo explicamos pocas veces. Una trombosis es el desarrollo de un coágulo en el interior de vaso sanguíneo (arterial o venoso). Ese coágulo puede obstruir ese vaso y puede fragmentarse llegando sus fragmentos a otros vasos. Se pueden producir cuadros clínicos graves al interrumpirse la circulación de la sangre en esos vasos.

Hay varios motivos por los que es frecuente la asociación cáncer y trombosis.

En la enfermedad oncológica suele haber un estado de hipercoagulabilidad que facilita la formación de esos trombos (el tumor puede liberar sustancias pro-coagulantes). Esto quiere decir que el mero hecho de tener un cáncer ya es por sí un factor de riesgo para una trombosis. También puede existir daño en los vasos sanguíneos o estasis de la sangre por compresión de los vasos por el tumor. A todo esto se pueden sumar otros factores que aumentan también el riesgo de trombosis. Entre ellos destacaría un periodo de inmovilidad prolongada, un procedimiento quirúrgico, algunos fármacos usados para tratar los tumores, ser portador de alguna enfermedad que afecte a la coagulación, la obesidad, la edad avanzada o ser portador de un catéter.

La trombosis asociada al cáncer es más frecuente cuando la enfermedad está activa y especialmente para algunos tumores como son el cáncer gástrico, cáncer de páncreas o cáncer de pulmón.

Como ya he mencionado, algunos fármacos puede facilitar su desarrollo. En general la quimioterapia aumenta el riesgo, algunos fármacos llamados antiangiogénicos y algunas hormonas usadas para algunos tumores.

La trombosis puede ser venosa y se puede producir en las venas de las piernas, manifestándose como hinchazón, dolor y/o enrojecimiento pero también se pude producir en las venas de los brazos y otras venas del cuerpo. Si el trombo llega a los pulmones, puede producir un cuadro de gran gravedad.

Es importante ser consciente de esta asociación trombosis y cáncer y también conocer los síntomas de sospecha para consultar de forma precoz:

Para la trombosis venosa profunda de una extremidad:

Hinchazón en pie, tobillo, pierna o mano o brazo, sobre todo si el cuadro es sólo en un lado y sin antecedente de traumatismo. Puede acompañarse de dolor y a veces enrojecimiento cutáneo

Para el tromboembolismo pulmonar:

Mareo o desvanecimiento brusco, dolor en el pecho sobre todo al respirar, dificultad para respirar, sensación de taquicardia

Si aparecen alguna de estas manifestaciones, consulta con tu médico.

Para la prevención de las trombosis lo más importante es mantener un buen nivel de actividad física, evitar ropa muy ajustada, no fumar y beber de 1,5-2 litros de agua al día.

Una situación que puede favorecer el desarrollo de una trombosis son los viajes en avión muy largos. En esos casos, es especialmente importante levantarse de vez en cuando y mover las piernas, mantener una buena hidratación y llevar ropa cómoda. Coméntalo siempre con tu médico porque en algunos casos se prescribe un tratamiento antes de realizar el vuelo, para prevenir la trombosis.

2019-09-16T19:42:59+01:00